Poema
La belleza del atardecer
La belleza del atardecer
se refleja en la plaza,
el sol espía los chicos
en las mágicas hamacas.
La brisa trae fragancias
y a su paso las regala,
los ojos se iluminan,
el amor despliega sus alas.
Las parejas se acarician
y comparten sus sueños,
las ilusiones se renuevan,
el romanticismo flota en el aire.
Los matices de la naturaleza
pintan todos los senderos,
el brillo de los rosales
florece en las miradas.
El cielo se oscurece lentamente,
la tarde se despide,
el encanto engendra sonrisas,
se lleva las penas del alma.
María Griselda García Cuerva
|